La agricultura también está a la última

Si buscamos agricultura en el diccionario de la lengua de la RAE aparece como “el arte de cultivar la tierra”. Y como ha pasado con otros sectores ha dejado de ser artesanal para incorporar las nuevas tecnologías que incrementen la productividad. Es decir, máxima eficiencia usando los recursos naturales y que además pueda haber ahorro de costes. Se trata, en definitiva, de multiplicar el rendimiento de esas máquinas que ya disponen de GPS lo que les facilita moverse con precisión por el terreno. Sin duda, mayor velocidad, exactitud, seguridad y una reducción de las jornadas. Todo necesario para una población mundial que sigue creciendo y que la agricultura tiene como reto poder alimentar. Pero todo último avance o tecnología supone inversión de dinero y todavía falta apoyo al sector.

Dejando a un lado las grandes maquinarias, un ejemplo curioso de todos estos adelantos es Edyn. ¿De qué se trata? Es un sistema de cultivo que se define como inteligente y que funciona a través de tu smartphone.

Un moderno sensor de jardín que permite controlar las distintas condiciones ambientales y de suelo así como dar recomendaciones que mejor ayuden a prosperar a las plantas. El kit de Edyn se compone de dos partes, el equipo sensor propiamente dicho y una válvula inteligente que debe agregarse al sistema de riego automático del hogar. La primera pieza funciona con un panel solar en su parte superior y un conducto metálico que se entierra en el suelo.  La otra parte es la válvula inteligente que puede adaptarse a la mayoría de los sistemas de riego utilizados hoy en casa, desde la manguera a los diferentes equipos de aspersores. Este dispositivo se encarga de regar las plantas sólo cuando lo necesitan o bien cuando el usuario lo disponga a través de la aplicación instalada en su teléfono o tableta.