Las averías más frecuentes durante la campaña de ensilado
Las averías más frecuentes durante la campaña de ensilado
La campaña de ensilado es uno de los momentos de mayor intensidad de trabajo en muchas explotaciones agrícolas y ganaderas. Durante unos días, tractores, remolques, segadoras y picadoras trabajan durante muchas horas y, en ocasiones, prácticamente sin descanso.
Este ritmo aumenta el riesgo de averías precisamente cuando una parada puede resultar más costosa. Conocer los problemas más habituales y anticiparse a ellos puede marcar una gran diferencia.
Sobrecalentamiento del motor
Las largas jornadas, las temperaturas elevadas y la acumulación de polvo y restos vegetales pueden dificultar la correcta refrigeración del motor.
Mantener limpios radiadores y rejillas, comprobar el nivel de refrigerante y vigilar la temperatura durante el trabajo ayuda a evitar problemas graves.
Problemas en el sistema hidráulico
Durante el ensilado se utilizan continuamente sistemas hidráulicos para accionar aperos, remolques y otros mecanismos.
Las fugas en latiguillos, conexiones deterioradas o niveles insuficientes de aceite pueden provocar pérdidas de presión y detener el trabajo. Una inspección visual antes de comenzar la jornada permite detectar muchos de estos problemas.
Rotura y desgaste de correas
Las correas trabajan sometidas a importantes esfuerzos en segadoras, picadoras y otros equipos.
Una correa agrietada, demasiado floja o desgastada puede romperse en plena jornada. Revisar su tensión y estado antes de la campaña es una medida sencilla que puede evitar muchas horas de parada.
Problemas en la toma de fuerza
La toma de fuerza y los elementos de transmisión soportan un trabajo intenso durante estas labores.
Ruidos, vibraciones o movimientos anormales pueden ser síntomas de desgaste. También es fundamental mantener correctamente lubricados los puntos indicados por el fabricante.
Atascos por acumulación de material
Hierba y forraje pueden acumularse en determinados puntos de las máquinas y provocar atascos.
Además de reducir el rendimiento, estas acumulaciones pueden aumentar el esfuerzo de los componentes mecánicos. Mantener la máquina limpia y trabajar a una velocidad adecuada ayuda a reducir este riesgo.
Pinchazos y daños en los neumáticos
Las continuas entradas y salidas de las parcelas, los caminos irregulares y el peso de los remolques cargados someten los neumáticos a un esfuerzo considerable.
Revisar presiones, desgaste y posibles daños antes de comenzar permite trabajar con mayor seguridad y reducir el riesgo de una parada inesperada.
Fallos eléctricos y electrónicos
Los tractores y máquinas modernas dependen cada vez más de sensores, conexiones y sistemas electrónicos.
El polvo, la humedad, las vibraciones o una conexión deteriorada pueden provocar avisos y fallos. Mantener limpios los conectores y prestar atención a los mensajes del cuadro puede ayudar a localizar el problema rápidamente.
Cuchillas y elementos de corte desgastados
Trabajar con cuchillas desgastadas reduce la calidad del corte y obliga a la máquina a realizar un mayor esfuerzo.
Revisarlas, afilarlas o sustituirlas cuando sea necesario mejora el rendimiento y puede contribuir a reducir el consumo de combustible.
La prevención comienza antes de entrar en la parcela
Una revisión antes de la campaña puede evitar muchas de las averías que aparecen durante los días de mayor trabajo. Aceites, filtros, correas, latiguillos, neumáticos, sistemas de refrigeración y puntos de engrase deberían comprobarse con antelación.
También es recomendable disponer de algunos repuestos básicos y herramientas para solucionar pequeñas incidencias sin tener que detener la jornada durante horas.
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