Cultivando de forma compatible

Es muy importante saber asociar los cultivos para mayor aprovechamiento de la tierra. Esta compatibilidad consiste en cultivar dos o más tipos diferentes de hortalizas en el mismo bancal para lograr beneficios como:

  • Una buena cobertura del terreno, evitando la erosión y la compactación.
  • Diversidad vegetal evitando los monocultivos.
  • Relaciones de intercambio mutuo entre las diferentes especies ya que unas plantas actúan como defensa de los parásitos mientras que otras mejorarán las características organolépticas.
  • Se recomienda cultivar hortalizas de crecimiento rápido con otras de desarrollo más lento y combinar especies de raíz superficial con otras de raíz profunda.

En cuanto a las rotaciones de los cultivos, es una práctica que consiste en cultivar diferentes plantas en el mismo bancal cada año pero que tendrán necesidades distintas. Así, se evita el agotamiento de la fertilidad de la tierra y se aprovechan más sus recursos.

Cada especie vegetal tiene una composición química propia que requiere de una determinada absorción de minerales. Por eso, no se debe cultivar durante varios años la misma cosecha en un mismo sitio. Un ejemplo de rotación podría ser: primer año, cultivo de hortalizas de semilla, de raíz y de hoja; segundo año, patatas, cebollas, zanahorias; tercer año, hortalizas de semilla, de hoja, de fruto y de raíz; cuarto año, cucurbitáceas y quinto año, abono verde